TIBICENA

ImageEl termino TIBICENA aparece ya en las primeras crónicas e Historias de las Conquista de Canarias. Todos los relatos coinciden en relacionar los Tibicenas con figuras demoníacas relacionadas con perros lanudos.

 

Así, Gómez Escudero decía que:

 

"Muchas i frequentes veses se les aparecía el demonio en forma de perro mui grande i lanudo de noche i de día i en otras varias formas que llamaban Tibisenas".

 

Posteriormente, el ingeniero cremonés Leonardo Torriani, en su “Descripción de las Islas Canarias”,  volvía a citar a los tibicena, pero aportando más información al respecto:

 

"Entre estos canarios hubo hombres valentísimos en la guerra. Uno de ellos se llamaba Atazaicate, que quiere decir "animoso" y de "gran corazón"; pero, por ser feo, las mujeres les decían Atabicenen, es decir, "salvaje" o "perro lanudo"; porque Tabicena en su lengua significa "perro"; de donde algunos han pensado que antiguamente entre estos canarios la isla se haya llamado Tebicena, que signifcaría lo mismo que Canaria".

 

En la actualidad, la Arqueología relaciona los Tibicena con una serie de figurillas zoomorfas,  documentadas en varias partes de la isla de Gran Canaria.